¿De qué?
La pregunta empieza mal planteada. ¿Por qué no hacia donde? o ¿hacia qué? No se trata de un ejercicio adoctrinador (¿de qué? por otro lado), es simplemente un grito de acción ¡corramos!
Si partimos con esta falta de sentido y objeto quizá podamos observar con más libertad el paisaje que rodea la carrera. El recorrido puede ser indistintamente virtual o fÃsico, nuestro cerebro, la máquina de soñar, usa los mismo modelos para ambas realidades.
Hace tiempo un buen amigo comparaba la sensación que le producÃa tener su programa de descarga bajando a tope con la del surfero al pillar una buena ola. Información cuantificada y cualificada, nuestro cuerpo la envÃa constantemente, y a partir de esta primera capa todo son datos a nuestro alrededor. Estructuras binarias, geométricas, fractales y caóticas que se multiplican sin descanso.
De las letras de este blog hay que responsabilizar a Paco Ramos, diseñador de interacción.